Trabajo Social Difunde

Plan de Estudios Carrera de Trabajo Socia 2005-2009l PDF Imprimir E-mail
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Escrito por Msc.Cecilia Rodriguez   
Jueves, 11 de Febrero de 2010 22:40
Plan de estudios Carrera de Trabajo Social 2005-2009 - Universidad Mayor de San Andres

 INTRODUCCIÓN

 

Las diversas facetas de la vida humana y de la sociedad están cambiando vertiginosamente  en medio de grandes incertidumbres relacionadas a los  desequilibrios ambientales, los avances científicos y tecnológicos, la instrumentación del poder, la desigualdad social e internacional, la influencia de super medios de comunicación y la homogeneización de la cultura y las ideas. Directa o indirectamente nuestra región y nuestro país se encuentran inmersos en este proceso mundial.

 

Sin embargo, las contradicciones principales de la vida social y política se mantienen, profundizan o adquieren nuevas formas. La desigualdad  e injusticias sociales se agudizan dramáticamente, la dominación y opresión de pueblos y países adquieren otras manifestaciones y la exclusión y discriminación se convierten en una amenaza poderosa contra los pueblos.

 

La explotación capitalista y la dominación de las corporaciones transnacionales se articulan con nuevas formas de colonización económica y política, mientras se producen una diversidad de manifestaciones de resistencia y lucha de los movimientos populares y de trabajadores en todas las latitudes, especialmente en América Latina.

 

Las ciencias y el conocimiento científico también han experimentado  grandes saltos,   tanto por sus avances, como por las tendencias a mayor intercambio e integración entre las distintas disciplinas. Su  concentración y manejo son fuente de poder y dominio en el ámbito internacional.

 

En lo que corresponde a las Ciencias Sociales, los cambios en la sociedad y la vida humana han desafiado las teorías y los métodos vigentes, obligando no solamente a la actualización permanente, sino a desarrollar perspectivas críticas desde nuestra realidad y contexto.

 

Aquí se inscribe, la cada vez mayor importancia del Trabajo Social, como disciplina integradora y síntesis teórica y práctica de las Ciencias Sociales destinada a cumplir la visión y misión definidas en las Jornadas Académicas.

 

El análisis de la estructura curricular, los ajustes y adecuaciones al Plan de Estudios  responden a las exigencias de la realidad social; a la   necesidad de encontrar  respuestas a la demanda social; a los cambios del mercado laboral; y a los requerimientos normativos  establecidos en el sistema universitario nacional.

 

La actual configuración de la cuestión social coloca al Trabajo Social ante nuevos desafíos con el imperativo de revisar los objetivos y el posicionamiento profesional  con un  perfil  competitivo que supere la ruptura entre la teoría y práctica, a través de respuestas especializadas, pero al mismo tiempo, éticas y comprometidas.

 

El proceso de análisis y reflexión contextual fue enriquecido a través de seminarios con la participación de expertos internacionales en los que se abordaron temas sobre el objeto, el método, los actuales desafíos de Trabajo Social y  la organización curricular.[1]

 

Entre otras actividades internas se realizó el diagnostico académico y las propuestas por áreas y materias a través del trabajo de comisiones paritarias. Los resultados de todo el proceso fueron puestos a consideración en  las Jornadas Académicas desarrolladas del 25 de octubre al 5 de noviembre del 2004. Las conclusiones fueron puestas a consideración de las plenarias para su aprobación.  El material producido y los documentos elaborados quedaron a cargo del Presidium para su ordenamiento y  revisión final. Los resultados de las jornadas académicas, plasmadas en el Plan académico 2005-2009, fueron aprobados por la Asamblea docente estudiantil de la Carrera el 9 de diciembre de 2004.

 

La actual presentación se organiza en una estructura expositiva por capítulos en una secuencia que parte del  análisis de contexto que muestra los cambios internacionales, nacionales, los impactos y transformaciones en el Estado, las políticas sociales, la cuestión social y los actuales desafíos para el Trabajo Social.

 

Se dedica especial atención al diagnóstico académico, el que es  complementado con el diagnóstico de mercado profesional. Ambos sirven de fundamento a la propuesta estratégica que comprende la misión, visión, objeto, objetivos profesionales, políticas y estrategias. Este contenido sirve para resignificar y  redimensionar aspectos básicos que se concretan en la presentación de la estructura curricular  con la adopción de lineamientos de modelo pedagógico.

 

La estructura curricular se encuentra organizada por áreas y materias, distribuidas por año en la malla curricular. Se adjunta la relación de materias con el sistema de pre requisitos, la tabla de convalidaciones, la distribución de la carga horaria por materias, paralelos, según niveles. Para concluir se explican las modalidades de graduación y se adjuntan anexos con la reglamentación relativa a las tres modalidades adoptadas por esta unidad académica.

 

 

 

                                                                                                                                                               I.    CONTEXTO

 

 

 

Globalización y neoliberalismo definen la situación actual mundial. La crisis social y política que han generado y profundizado en el plano internacional, como nacional, está adquiriendo formas cada vez más agudas y profundas para los pobres y desprotegidos de la tierra.

 

El proceso de globalización es la manifestación de las formas mas avanzadas del capitalismo monopólico en el nivel internacional, profundizando los rasgos de la economía y del mercado mundial y de la división internacional del trabajo, con repercusiones en todos los órdenes de la vida. Los hechos económicos que  lo impulsan son el comercio internacional, las corporaciones transnacionales, las corrientes financieras y los marcos regulatorios. Los hechos culturales, son también resultados de la concentración e impacto  global de los medios de comunicación; relacionado con el crecimiento de las industrias culturales y la centralidad del conocimiento.   Los efectos socio-políticos se manifiestan en la hegemonía de las potencias capitalistas, la dominación geopolítica y  la exclusión y empobrecimiento de cuatro quintas  partes de la población mundial.

 

Este sistema mundial ha provocado la erosión y debilitamiento de los estados nacionales y la fractura más profunda entre los centros industrializados y las regiones del tercer mundo, impulsando el poder de cinco monopolios: de la tecnología, de los mercados financieros, de los recursos naturales, de los medios de comunicación y de los armamentos más sofisticados. Por tanto, la globalización, como manifestación del capital internacional, no es sólo económica, sino es social, cultural y política, afectando todos los aspectos y términos de la vida, las relaciones sociales y las formas de dominación y poder en todos sus niveles.

 

Las potencias mundiales (G-8) y los organismos internacionales bajo su mando (FMI, BM, OMC) han impuesto a los países tercermundistas los proyectos neoliberales con el objetivo de controlar y administrar los recursos naturales estratégicos, desmantelar los Estados, redefinir las relaciones Economía-Sociedad-Política y consolidar un solo poder mundial. Esta coincidencia general no impide que se manifiesten rivalidades entre las potencias del bloque hegemónico por el control de recursos esenciales como la energía, los recursos naturales, el agua y la biodiversidad, así como de los mercados.

 

Sin embargo, luego de dos décadas, los modelos neoliberales implementados  han mostrado su carácter devastador de la humanidad, de los recursos naturales y de los valores y han ingresado en una profunda crisis que se manifiesta en las economías capitalistas centrales y con mayor fuerza en las regiones y países dependientes, como es el caso de América Latina y Bolivia.

 

Las políticas  neoliberales, basadas en la imposición del libre mercado, el librecambio impuesto a las economías débiles,  la destrucción del Estado defensivo y benefactor, la transnacionalización, la desprotección social y el individualismo extremo,  se encuentran ahora en una fuerte crisis debido a sus contradicciones estructurales, el fracaso de sus medidas y  la protesta y reacción de grandes sectores sociales en todas las regiones del mundo. Los programas de ajuste estructural destinados a reducir el déficit fiscal, liberalizar radicalmente el comercio, impulsar la libre competencia y buscar ventajas competitivas solamente han potenciado al sector financiero en desmedro de los sectores productivos de la economía.

 

La corrupción se presenta en su forma más cruda en el  neoliberalismo globalizador tanto en las transacciones, contratos y operaciones económicas fraudulentos, como en el fortalecimiento de los paraísos fiscales que permiten acciones dolosas, especulación y evasión de obligaciones legales.

 

Las tendencias mundializadoras del capital y el proceso de globalización han provocado mayores polarizaciones sociales e internacionales, afectando duramente a la gran mayoría de la humanidad  que no solamente enfrenta mayores niveles de pobreza, explotación  e  inequidad, sino que es considerada prescindible por los grandes poderes económicos y políticos del mundo.

 

1. CONTEXTO NACIONAL

 

En el caso boliviano, con una economía vulnerable, un Estado debilitado paulatinamente y una sociedad heterogénea, multicultural y diversa, la aplicación  de las reformas de ajuste estructural (neoliberalismo)  han producido graves consecuencias sociales que han profundizado las desigualdades sociales y han agudizado los niveles de pobreza, injusticia social, discriminación y dominación interna y externa.

 

Bolivia ha tenido mayores transformaciones a partir de la implementación de nuevas relaciones entre el Estado, la Sociedad y el Mercado en desmedro  del país y de sus habitantes. La liberalización radical de la economía ha provocado la destrucción de las bases económicas de sustento de un estado responsable, parcialmente, de la redistribución de las riquezas, ha desarticulado aún mas las regiones y los sectores sociales del país y ha destruido el aparato productivo interno.

 

La enajenación de los recursos naturales, la entrega de las empresas estratégicas a las corporaciones transnacionales, la transferencia de las políticas públicas a la decisión del FMI y  el BM y la masificación del desempleo han agudizado la debilidad del Estado Nacional. Al mismo tiempo  se han utilizado los instrumentos del poder para garantizar las ganancias transnacionales, en la banca y las finanzas, en las telecomunicaciones, en los hidrocarburos, en la minería y en el comercio de importaciones y exportaciones.

 

El riesgo es mayor cuando se pretende asociar a Bolivia  a proyectos de libre comercio que solamente producirán la total y definitiva dependencia de Bolivia y la región a  una  potencia internacional, afectando la biodiversidad, el medio ambiente, la seguridad alimentaria y la existencia misma de los bolivianos.

 

La transferencia de responsabilidades públicas, como la salud, la educación, los servicios básicos, la previsión social y otras, a  la iniciativa privada y al tercer sector (ONGs e IPDS principalmente), no es otra cosa que un proceso de desmantelamiento de las políticas sociales bajo el supuesto de que otras instituciones podrán cumplir estas responsabilidades con mayor eficiencia.

 

A su vez, la privatización,  al considerar  que puede realizar una asignación más racional de recursos, no ha hecho otra cosa que generar mayor niveles de desprotección social, grandes brechas en la distribución de la riqueza y masivos bolsones de pobreza e indigencia. Más allá de los datos e informes sobre la situación de pobreza, desarrollo humano y participación popular, existe una realidad  de desempleo, subempleo, violencia, precariedad y deshumanización que afecta a la población boliviana.

 

La emergencia de los clásicos  y los nuevos movimientos populares, en algunos casos vinculados a  manifestaciones internacionales de  antiglobalización, está marcando nuevas tendencias que podrían producir cambios en el actual estado de cosas a nivel nacional e internacional. El equilibrio mundial desde el orden neoliberal se está erosionando paulatinamente  por la acción defensiva la lucha  y la resistencia de los  pueblos en varias regiones del mundo, incluidos los de los centros de poder mundial.

 

2. LA CUESTIÓN SOCIAL

 

La cuestión social, entendida como el resultado de las desigualdades de la sociedad capitalista. Se expresa en los índices de pobreza (60%)[2] y en la polarización en la concentración de la riqueza[3] , ambos indicadores  nos permiten observar de forma clara, los efectos negativos de la dinámica económica, cuya mayor señalización son los procesos de desproletarización, que de manera sistemática separan a la ciudadanía de la relación capital trabajo; engrosando el denominado sector informal, que actualmente acoge a la mayoría de  la población ocupada. Este es un resultado de la transferencia del Estado y del capital empresarial de su  función generadora de empleo, dando paso al sector familiar (57%) como uno de los mayores generadores de empleo; el sector empresarial aporta con el 39% y el sector estatal ha quedado reducido al  3%.

 

La perspectiva neoliberal además de ser un modelo económico es también una visión ampliada de la vida en sociedad, postula al mercado como el escenario social perfecto, su funcionamiento se basa en la aceptación de sus intereses particulares, sin atender a los fines colectivos.  Las interacciones sociales quedan reducidas a relaciones de mercado, los derechos personales son definidos en derechos de mercado y la libertad es presentada negativamente como ausencia de cohesión y en especial restringida a la posibilidad de comprar y vender.

 

La cuestión social  se debate entre la centralidad de la distribución de los recursos materiales, ante una ciudadanía que demanda no solo este tipo de recursos, también requiere recursos sociales, culturales y políticos; que redefine la calidad de vida, no como los mínimos necesarios sino se plantea  con una dimensión  integral, donde juega un rol fundamental el respeto y el ejercicio pleno de los derechos humanos; poniendo  en el orden del día, el tema de la exclusión social.

 

La exclusión social agudiza la situación, de las grandes mayorías, que a su vez constituyen  los  grupos  más fragilizados. La cuestión social durante mucho tiempo  buscó resolverse en el doble espacio de la asalarización y las políticas de protección al trabajo, las distributivas y redistributivas. Esta resolución, si bien ha sido relativa, pues se ha desarrollado en el contexto de conflictos y luchas por el poder y la distribución de la riqueza, ha sido efectiva en términos de la incorporación social de amplias capas de la población a través del trabajo.

Hoy en día este mecanismo se ha quebrado. El trabajo como eje integrador de la sociedad deja su lugar al consumo. Un alto porcentaje de los y las trabajadores/as pertenece al sector informal, pero aún así, el proceso de expansión económica y de formas parciales de políticas de protección, al igual que su rápida incorporación al mercado urbano, constituyeron mecanismos incompletos de inclusión.

La exclusión social es un fenómeno multidimensional, que incide en las dimensiones económica, social,  simbólica y política. En la dimensión económica se manifiesta a través de  la tendencial disminución de los ingresos y la precarización del trabajo.

Las restricciones de ingreso han dado lugar a la sustitución del modelo salarial del único proveedor del hogar por la creciente participación laboral de mujeres, adolescentes, niños y niñas, introduciendo factores de transformación familiar, no sólo respecto a la composición del ingreso familiar, sino al trabajo interno, a la compatibilización con el trabajo mercantil, al cuidado de los hijos/as, a los estudios, mostrándose procesos sustanciales de destradicionalización, de incremento de la jefatura de hogar femenino (29.5%) y el surgimiento de nuevas formas de organización familiar. Actualmente se registra que nueve de cada 10 ocupados tienen un ingreso menor al costo de la canasta básica de bienes y servicios,  que explica el incremento de la oferta laboral. La baja de ingresos es uno de los factores reproductores de la pobreza.

La precarización laboral  alimenta la vulnerabilidad social y produce, al final del camino, el desempleo y la desafiliación, modificando en profundidad la sociedad.  La población desocupada presenta  tasas de crecimiento altas a nivel nacional del 11% a nivel nacional y de un subempleo que afecta al 60% de la población ocupada. Estos datos muestran un alza pronunciada, superior a las tasas de desocupación anteriores, especialmente en el ámbito rural como producto del deterioro creciente de las economías campesinas, el estancamiento económico, la crisis de la agricultura, las restricciones en cuanto al acceso de recursos productivos, la estrechez del mercado de trabajo rural y la pauperización expansiva.

Las migraciones han constituido una alternativa al ingreso al mercado de trabajo y al acceso a bienes y servicios, definiendo nuevos escenarios de desenvolvimiento de la vida cotidiana. El desplazamiento de la población rural hacia asentamientos humanos urbanos se da  en condiciones de precariedad, sin acceso a servicios y en un proceso incontrolable, para las cuales las políticas municipales no son suficientes, provocan trastoques familiares en el lugar  de origen y el de destino con  la emergencia de distintos problemas sociales. Las migraciones internacionales, se han convertido en una búsqueda de mejores condiciones de vida a costa de una alta precarización, de riesgo social, de deterioro de la fuerza de trabajo, de desprotección social con severos problemas sociales emergentes a nivel personal y las derivaciones de las desestructuraciones familiares,  las desafiliaciones y el desarraigo. Se estiman que dos millones de personas se encuentran en el exterior del país con destinos preferenciales de España e Italia y en migraciones fronterizas, la Argentina.

La instalación de la precariedad, es la característica actual de la población trabajadora. El desempleo  que adquiere características estructurales, origina que  para muchos trabajadores ya no exista la protección y la seguridad laboral. La población que cotiza a las AFP abarca el 17% del total de la población ocupada y el 37% del total de la población asalariada. Por otra parte, han aparecido nuevas formas de trabajo que distan de una consolidación de las relaciones de asalarización. Son cada vez más frecuentes los trabajos eventuales, a tiempo parcial, por cuenta propia, a domicilio, donde la expansión  de la desprotección social involucra a jóvenes, mujeres, inmigrantes, trabajadores poco calificados y con poca capacidad de organización política, quienes son afectados/as por las políticas de flexibilización del mercado de trabajo y por  las contrataciones. 

En estas condiciones las luchas por el trabajo ya no pasan sólo por la reinvindicación salarial, sino por cómo se conserva el trabajo y cómo se impide su  precarización. Es frecuente que muchos trabajadores y trabajadoras acepten un salario por debajo de los mínimos establecidos, con tal de acceder a un ingreso, o conservar el empleo permanente y fijo. Un ejemplo de aquello es el PLANE que ha enfatizado la temporalidad, el salario mínimo[4] y la desprotección social vulnerando la legislación laboral.

Desde la dimensión social se cuentan: el acceso a los beneficios sociales; los que refieren a los impactos de los cambios en el mundo del trabajo en la inserción relacional y los procesos de segregación residencial.

A la precarización e inestabilidad laboral,  se acompaña la desestructuración de los ciclos de vida  y de los derechos sociales largamente conquistados, pues el trabajador  ya no tiene derechos, con drásticos daños no sólo materiales, sino relacionados a su subjetividad, rompiendo a su vez  esquemas de colectivización y de solidaridad colectiva, para abrir paso a la indivualización . La   protección social estaba fuertemente ligada al trabajo y al no contar con la misma se socavan las raíces de las políticas sociales. Así  los derechos sociales están en cuestión, pues estos no sólo están siendo vulnerados, sino negados, pues carecen de  condiciones para su ejercicio efectivo.

La intermediación del mercado para el acceso a los servicios sociales, genera severas dificultades en un contexto de pobreza. La población pobre no tiene posibilidades de acceder a servicios básicos y sociales que son indispensables vía compra del servicio, provocando una espiral de daño social, en algunos casos irreversibles como muestran los índices de mortalidad infantil (90 por mil); de mortalidad materna de 390 y para el área rural de 524 por 100 mil nacidos vivos. Existe una baja cobertura del servicio de salud pública, siendo mayor en el área urbana que en el área rural. Sólo el 39.1% de la población rural tiene acceso a los servicios públicos, virtualmente esta población se encuentra desprotegida socialmente por el bajo nivel de acceso al seguro social (1,3%). La presencia del sector privado es baja (2%).  La práctica tradicional de atención en el propio domicilio es practicada por un poco más de la mitad de las mujeres, expresando que la atención de los servicios de salud institucionales están lejos de ser accesibles y responder a las necesidades de las mujeres, especialmente de las del área rural. 

 

En general el cuadro de salud es preocupante, agudizado por la condición de pobreza. Las políticas y acciones en salud han tenido resultados importantes expresados en la reducción de la mortalidad infantil y la mortalidad materna,  el aumento de la esperanza de vida, y la disminución de las enfermedades prevalentes, aunque la constante en la anterior y la presente  década son las bajas coberturas, la asimetría en la oferta de servicios de salud entre el área urbana y rural; y la precariedad de los servicios públicos.[5] En general los municipios rurales presentan un severo déficit de infraestructura, equipamiento y personal, además de la dispersión de la población rural que dificulta el acceso.

 

En educación, si bien se han incrementado las coberturas, con un registro de la cobertura bruta de un  88.4%, se mantienen las brechas por condición de género, étnicas y de residencia rural. La oferta educativa pública presenta restricciones en cuanto a dotaciones, aspecto que se agrava en el área rural. El analfabetismo se mantiene como un problema, alcanzando a nivel nacional, para el 2001, al 13% del total de la población, con un 7% de analfabetismo masculino y el 20% femenino.  Entre otros problemas educativos recurrentes se tiene: la no permanencia escolar, especialmente en el área rural y por parte de las mujeres; la violencia de género que se ejerce en la escuela; la baja calidad educativa; la prácticas discriminatorias; la extraedad, etc.

La dimensión simbólica de la exclusión, se expresa en el alejamiento y falta de participación en las representaciones colectivas, englobando todos los procesos de rechazo o de no aceptación de diferencias. Los y las  excluidos/as no son simplemente rechazados físicamente  por la condición étnica bajo prácticas racistas, sino  materialmente, lo que se expresa en la pobreza y en las construcciones societales que inferiorizan a segmentos poblacionales como a los pobres, a las mujeres, los  y las indígenas; los y las discapacitados/as, la población adulta mayor y otros.  

En este ámbito la violencia de género es uno de los problemas acuciantes. 6 de cada 10 mujeres son víctimas de violencia intrafamiliar. Los niños, niñas y adolescentes también son víctimas de violencia,  los indicadores de femicidio se han incrementado; las prácticas raciales se mantienen vigentes; y la fragmentación social se intensifica con indicadores de intolerancia y desvalorización  de los derechos de los otros. La exclusión social  rompe con los lazos y vínculos simbólicos  que une  normalmente  a cada individuo a su sociedad. El punto común de las múltiples formas de exclusión parece residir en la ruptura de los lazos, generándose un corporativismo negativo e intransigente.

La dimensión política está referida básicamente a tres aspectos: a la forma en que los procesos analizados impactan en el ejercicio de los derechos ciudadanos, a las formas de organización colectiva y finalmente, a la democracia que surge como consecuencia de estos procesos.

La confirmación de una ciudadanía no ejercida,   modifica  su situación, genera escepticismo y desencanto con la política y conduce en la práctica a la aceptación del clientelismo. Esto implica que con la exclusión, lo que se pone en cuestión no es solo la inexistencia de la igualdad, sino la propia idea de igualdad; es una amenaza constante a la existencia de espacio de iguales. Por tanto, el abordaje de la exclusión social ha de ser hecho desde la óptica de la ciudadanía. Esta significa el reconocimiento de que el individuo es un semejante, por tanto, alguien revestido de derechos y, sobre todo, con el derecho a ampliar sus derechos. Ser incluido es tener derecho a tener derechos. No sufrir el estigma que lo expulsa de esta órbita.   

Si la exclusión social pone en cuestión la idea de ciudadanía, pone en cuestión la idea de democracia. No se puede elegir libremente la posibilidad de trabajar, de vivir determinados años, educarse, curarse, prevenir la salud, tener una vivienda digna. En realidad, no todos los que votan deciden; y la participación social se ha reducido a asuntos de acceso a servicios indispensables locales;  esto genera un proceso en que las bases de legitimidad política se achican, conforme se angosta el sector de los incluidos en el sistema social.

3. COMO SE MANIFIESTAN LAS POLÍTICAS SOCIALES EN ESTA NUEVA LÓGICA

 

La clara división que se manifiesta entre la política económica y social, se agudiza, es más ésta última sigue siendo “la ambulancia que recoge los muertos y heridos que deja la política económica[6]. En este nuevo escenario y bajo la lógica del Estado regulador, las políticas sociales han perdido de manera paulatina su carácter universal y protectivo.  Hoy, está encaminada a resolver temas de pobreza, exclusión y desarrollo humano, colocando mayor énfasis en el primero, así sus objetivos están dirigidos a resolver lo urgente y el corto plazo.

 

A esto se denomina como el proceso de focalización, es decir, la identificación de la  población objetivo es un aspecto central y la reducción de la pobreza. Además esto se cruza con los criterios de eficiencia y eficacia, ante la demanda creciente de necesidades y la escasez de recursos  para su atención, se prevé una inversión que provoque impactos positivos, también se ha denominado como la racionalidad del gasto público.  Es importante también señalar que este nuevo modelo, trajo consigo nuevas tecnologías para medir las condiciones de la pobreza, identificando además los nuevos centros de operativización de la política social.

 

Con este modelo se recupera nuevamente el modelo asistencial, por supuesto que estaba remozado, en todo caso se presentaba como una alternativa viable y deseable desde el punto de vista técnico, muy defendido por las agencias de financiamiento; no dejo de lado, principios y condicionantes que marcaron su naturaleza, una fuerte fragmentación en sus acciones, falta de coordinación entre las instituciones del sector o entre sectores, creación de fondos especiales para su sustentación, mismos que no garantizan su continuidad, finalmente no dejan de lado el manejo político que se hace de los mismos.  Entre los aspectos novedosos, está el trabajo voluntario, organizado en un nuevo entramado social, con presencia importante de organizaciones privadas que cumplen funciones públicas, que se inscriben principalmente en el área de los servicios sociales; a partir de lo cual se crean las denominadas redes Inter.-organizacionales de servicios sociales.

 

Por otro lado tenemos las políticas denominadas compensatorias, quizás uno de los puntos centrales, se encuentra en haber introducido el tratamiento de quiénes son los destinatarios/as de las políticas sociales, esta lógica en América Latina, guía la discusión en las denominadas estrategias de reducción de la pobreza. Esto a su vez marcaría un fuerte sesgo en el plano de la pobreza y se dejarían de lado objetivos como, la ampliación de ciudadanía y lucha contra la exclusión; aspectos que marcarían nuevas tensiones en la relación Estado - sociedad civil.

 

En el caso boliviano las políticas sociales, se debaten en las mismas contradicciones y paradojas, por esto mismo, vemos que han sufrido  giros importantes y en otros casos retrocesos también importantes, por ejemplo, si tomamos en cuenta las de trabajo, vivienda, servicios básicos, etc., o han quedado relegadas o han pasado a ser financiadas vía la cooperación internacional, lo cual significa riesgos en la continuidad y dependencia hacia las orientaciones de las agencias y no así respuestas significativas a la realidad social de nuestro país.

 

Es también importante señalar que se han implementado políticas que amplían la participación ciudadana, incorporan temas como la violencia intrafamiliar, etc.; en las mismas ha aparecido un sector importante institucional que ha apoyado y fortalecido las mismas, ante los limitados alcances estatales, es el denominado “tercer sector” (ONGs, IPDs, etc.), a través del cual se han canalizado fondos para apoyar y en algunos casos fortalecer procesos de desarrollo a nivel local.

 

La tendencia a generar políticas compensatorias y de emergencia buscan “equilibrar” el nivel de consumo y el acceso a servicios de poblaciones absolutamente marginadas. Esto además sirve para dinamizar la economía con flujos de capitales “frescos”, ratificándose con las experiencias de los Fondos de Compensación, Fondos de Inversión Productiva y Social, etc. Para el caso boliviano tenemos el Fondo Único de Fondos (DUF), que está compuesto por el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) y el Fondo Productivo Social (FPS), que se canalizan a través de recursos hacia las alcaldías y prefecturas, a través de proyectos como, Alimentos por Trabajo, o vía PLANE, una vieja modalidad que se remoza sistemáticamente y que ocupa a la población con salarios mínimos, para trabajos intensos.

 

Sin lugar a dudas el proceso de descentralización, en nuestro caso ha provocado dos fenómenos importantes. Por un lado,  ha potenciado regiones del país en desmedro de aquellas menos “competitivas” y por el otro lado, ha colocado en la agenda nacional, temas más bien de orden local.  El primero es un efecto negativo, en tanto, empobrecimiento y exclusión de poblaciones importantes del país y por el otro, un efecto positivo pues da cuenta de la posibilidad de poder discutir la diversidad del país.

 

Nos encontramos con un escenario complejo y difícil de colocar en blanco y negro; pues la relación entre la oferta estatal y la demanda social, plantean dos dimensiones claramente diferenciadas.  Por un lado la insistencia en dirigir la acción política del Estado hacia lo urgente, y por el otro, una insistencia de ampliar y profundizar la participación ciudadana, hacia las esferas de la decisión y el control de la gestión estatal, no debemos olvidar finalmente que estas exigencias de alguna manera se expresan en los nuevos modelos de desarrollo, principalmente los implementados en la década de los ochenta.

 

La reconfiguración de lo social y de las políticas sociales  demanda  a Trabajo Social, también un abordaje multidimensional e integral. Pone nuevamente en el tapete del debate la construcción teórica  que respalde su intervención.

II. MARCO HISTORICO  E INSTITUCIONAL

 

1.    ANTECEDENTES HISTÓRICOS

 

La Carrera de Trabajo Social es una unidad académica que depende de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Mayor de San Andrés.  Fue fundada como Escuela Nacional  de Asistencia Social y Educación Popular el 10 de Enero de Enero de 1946, bajo la Presidencia del Cnl. Gualberto Villarroel. Se consolidó su fundación y organización el 21 de Febrero de 1946. La  estructura del  plan de estudios de la ENASEP,  para la formación de  asistentes sociales,   fue organizado bajo la orientación  e influencia de la Escuela de Asistencia Social de Chile. Inicialmente funciono bajo la dependencia del Ministerio de Educación; y posteriormente, al oficializarse su fundación pasó a depender del Ministerio de Trabajo y Previsión Social.

 

El 7 de Diciembre de  1950, mediante DS  No. 2290, la ENASEP se transforma en Escuela Nacional de Servicio Social. Al cambio de nombre, corresponde también la modificación de la estructura  curricular, la misma destaca la especificidad  profesional y  se otorga el título de Asistente Social  

 

El 16 de mayo de 1963 se incorpora a la Universidad Mayor de San Andrés con todos los derechos y prerrogativas que asistía a las facultades  e Institutos existentes en el momento. En 1967 modifica su estructura curricular e incorpora el grado de Licenciatura, y mediante resolución del HCU del 10 de junio de 1967 se le reconoce como Facultad de Servicio Social

 

Luego del golpe de 1971, se convierte en una Carrera  de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y Económicas. Actualmente mantiene la condición de carrera dependiente de la Facultad de Ciencias Sociales. 

 

Similares unidades académicas son organizadas en la Universidad Tomas Frias, en la Universidad Gabriel  Rene Moreno y en  la Universidad Popular de El Alto. Asimismo surgen centros de formación a nivel privado, con grado de Licenciatura en la Universidad Central de Cochabamba, la Universidad Evangélica de Santa Cruz y en la Universidad de Informática de Sucre. 

 

2.    CONTEXTO INSTITUCIONAL

 

La Carrera de Trabajo Social, al ser parte de estructura y sistema universitario, se organiza y administra académicamente bajo el marco del Estatuto Orgánico de la Universidad Boliviana, de las normas y reglamentos emanados de la Facultad de Ciencias Sociales, siendo la Carrera mas antigua de ésta.

 

Actualmente la estructura curricular contempla  34 materias con asignación de una carga horaria de 5088 horas,  60 docentes, 45 titulares y 17 interinos. La población estudiantil para  el 2005 se estima que alcanzará a 3160 estudiantes.

 

La base de su funcionamiento institucional es el co.- gobierno. En la conducción se cuenta con una  Dirección y una Jefatura de la Unidad de Practicas, ambas autoridades son electas en el marco de la democracia universitaria. La Asamblea docente estudiantil y el Consejo de Carrera son las máximas instancias de decisión. En el Consejo de Carrera participan la Directora, la Jefe de Prácticas  y la representación docente estudiantil.

 

Entre otras instancias de apoyo, consulta, asesoramiento, se encuentran: la Comisión de Evaluación Docente; la Comisión Académica, y las representaciones docente-estudiantiles al Honorable Consejo Facultativo, al  Consejo de Carrera y otras instancias de  co-gobierno.    

 

La admisión docente y  la administración de los recursos humanos son reguladas por las normas del Reglamento General de la Docencia y a las normas universitarias vigentes. El  sistema de admisión estudiantil  esta sujeta a las decisiones  y normativas asumidas por el Honorable Consejo Facultativo de Ciencias Sociales.

 

3. EVOLUCIÓN DE LA CURRÍCULA

 

Desde su creación la Carrera de Trabajo Social ha seguido un proceso de   reflexiones para  definir su objeto, objetivos y funciones. El hito  más importante  en esta tarea  se encuentra  en la Reconceptualización que reestructura la concepción del Trabajo Social, superando la dimensión asistencialista. Los  planes  de estudios de 1979 y 1987, inician la tarea de un rediseño curricular   a base de una construcción colectiva, rescatando y configurando la especificidad profesional, que de manera sistemática, sustentan  un encuentro de teoría – práctica, de reflexión teórico- metodológica, definición del objeto, objetivos y funciones.

 

Los posteriores planes expresan avances teórico-metodológicos de la profesión en respuesta a la agudización o modificación histórica de la cuestión social. Hoy, el desafío es mayor, pues el rumbo del Estado y de las políticas sociales  junto a las demandas del movimiento popular, replantean al Trabajo Social  profundizar la reflexión, para que su objeto, objetivo y funciones  respondan al encargo social.[7]

 

La CTS ha pasado por varios procesos de cambios de planes de estudio, escenarios que han permitido debates, reflexiones, avances y cambios sustanciales en el desenvolvimiento académico.  A partir de la aplicación de la  metodología analógica entre los planes de estudio: 1987,  1992, 1996 y 1999, se puede  concluir que la matriz construida en 1987 ha sido recurrente a lo largo de 16 años y que responde a la formación especifica del trabajador social en lo general. En una secuencia de acuerdo a los periodos de vigencia de los planes de estudio se puede observar los procesos que dan continuidad y las innovaciones que han dado nuevas perspectivas al Trabajo Social.

 

PLANES DE ESTUDIO POR OBJETO, OBJETIVOS Y FUNCIONES SEGÚN GESTIONES

AÑO DEL PLAN

OBJETO

OBJETIVOS

FUNCIONES

Antes de la Reconceptualización

problemas sociales/ sin precisión teórico- crítica

Brindar respuestas inmediatas a la necesidades sociales dentro de una concepción de ajuste social

Asistencia Social

Tratamiento Social

Rehabilitación Social

Orientación y

Promoción Comunitaria

1973 a 1978

Problema Social a nivel macro signado por lo ideológico político

Coadyuvar al cambio de estructuras para lograr la liberación nacional

Organización Popular

Educación Popular Movilización

Transformación

1979 a 1980

Problema Social a nivel macro signado por lo político

Coadyuvar al cambio de estructuras para lograr la liberación nacional

Organización Popular

Educación Popular Movilización

Transformación

1984 a  1986

Problema Social altamente ideologizado

 

 

1987 a 1992

Problema Social”, aquel que impide, obstaculiza la reproducción de la fuerza de trabajo del hombre y la consecución de su bienestar social

 

Contribuir al conocimiento del problema social y  a la búsqueda de alternativas colectivas para la consecución del bienestar social de los sectores explotados del país”

No  define las funciones de  la profesión de forma explícita ,Se encuentran contenidas en los objetivos de formación académica.

 

1993 a  1998

El problema social  entendido como: “La expresión conflictiva de múltiples determinaciones de carácter estructural e individual que obstaculiza la reproducción integral del sujeto social e histórico”.

“Conocer, explicar científicamente y contribuir a la resolución de los problemas sociales que enfrentan los diferentes sectores de la población boliviana, en procura de la consecución del Bienestar Social; orientando la acción profesional hacia aquellos sectores poblacionales que debido a las condiciones estructurales y coyunturales del país confrontan con mayor agudeza los problemas sociales

Asistencia, Educación, Gestión Social, Investigación y Organización

1999  a 2003

“Nos referimos al Problema Social comprendido como el producto de necesidades sociales* insatisfechas que obstaculizan e impiden la reproducción biológica y social del hombre y por tanto, la consecución o el logro del Bienestar Social.”

 

“Conocer, explicar científicamente y contribuir a la resolución de los problemas sociales que enfrentan los diferentes sectores de la población boliviana, en procura de la consecución del Bienestar Social; orientando la acción profesional hacia aquellos sectores poblacionales que debido a las condiciones estructurales y coyunturales del país confrontan con mayor agudeza los problemas sociales

Asistencia Social; Educación Social;   Gestión Social; Investigación Social; Organización Social.

 

El actual Plan de Estudios se basa en ajustes, complementaciones y reorientaciones, producto de la acumulación histórica del estatuto académico, científico e institucional político de TS.  Los ajustes y adecuaciones introducidos,  corresponden a la dinámica del proceso de enseñanza - aprendizaje, a la necesidad de lograr niveles de excelencia académica, en correspondencia con las demandas de la sociedad boliviana en el actual contexto. Se basa en el diagnóstico académico, en los fenómenos emergentes que han introducido importantes transformaciones en el mercado de trabajo profesional.

 

La estructura y organización curricular es presentada en detalle en todos los componentes requeridos según las normas universitarias.

 

 


                                                       

III. DIAGNÓSTICO DE MERCADO DE TRABAJO

 

 

Existe una articulación indiscutible entre la formación académica y el mercado laboral, en tanto este último junto a las demandas sociales  y la cuestión social son elementos constitutivos del perfil profesional.   Por ello es importante incluir este capítulo como una oportunidad de reflexión  sobre la responsabilidad que tiene la Carrera de Trabajo Social en la formación de profesionales capaces de afrontar y responder a las exigencias del mercado laboral. [8]

 

Las transformaciones en curso han incidido en el desenvolvimiento laboral de trabajadores/as  sociales, desde dos perspectivas: La primera, se halla  relacionada a las demandas actuales para el Trabajo Social; si bien desde el momento en que se instauró la profesión en el país, el Estado le asignó tareas de atención a la política social en el nivel  de ejecución y con funciones sobre todo de gestión y asistencia, en las llamadas políticas tradicionales como ser: salud, educación, vivienda y menores;  hoy estas  atribuciones tienen una nueva dinámica y magnitud, debido a que los servicios sociales y la ejecución de las políticas sociales ya no son responsabilidad del Estado central sino del los niveles descentralizados, municipios y prefecturas. 

 

En cuanto a la segunda podemos afirmar que los cambios en el mundo trabajo y los cambios en nuestra legislación, no sólo afectan a la clase trabajadora, sino también a la profesión, ya que la iniciativa privada como ejecutora de los servicios sociales,   muchas de las acciones han pasado a ser responsabilidad del sector privado, bajo una óptica del mercado y la política institucional,  los servicios que prestan tienen   de por si una accesibilidad con costos. Pero no sólo existen los servicios sociales privados, sino los asumidos también por el tercer sector, que sin fines de lucro ha sido un sector en expansión. 

 

Tradicionalmente el Trabajo Social nace institucionalizado y su quehacer se desprende de las decisiones que el Estado toma en materia de políticas sociales.  Es así que los Trabajadores Sociales se incorporan principalmente en el aparato público estatal  -que se constituye en su principal empleador-  en instituciones encargadas de la protección social a trabajadores del Estado, sectores de la población vulnerables como son la niñez, las mujeres y los ancianos, poblaciones en condición de pobreza y otros en situaciones especiales, para implementar políticas sociales, las cuales adquieren una dinámica propia después de los acontecimientos políticos, económicos y sociales  históricos particulares en nuestro país y generales en la sociedad mundial.

Las políticas públicas desde 1985,  definen la más importante decisión de política laboral de los últimos tiempos; una economía de mercado y amplia experiencia de privatización, han significado una contracción significativa de la economía y del empleo.  El achicamiento del Estado, ha tenido una particular incidencia en  la modificación del mercado laboral.  Hasta hace unos años atrás los Trabajadores sociales se ubicaban de manera preferencial en las instituciones dependientes  del Estado, como ejecutores de las Políticas Sociales. 

 

Instituciones como son el Ministerio de Salud, la Caja Nacional de Salud, Servicio Departamental de Gestión Social, los Municipios, Poder Judicial y Penitenciarias,  son las que albergan un 80% de los profesionales en ejercicio, el resto está distribuido en la Universidad, Banca estatal y privada, Organizaciones no gubernamentales especialmente de trabajo comunitario.  El comportamiento de las mismas en particular de las estatales ha estado determinado por los cambios y transformaciones del Estado.

  

En porcentajes aproximados y según el levantamiento de información realizado,  la ubicación laboral de las/os profesionales arriba cuantificados, puede sintetizarse en la siguiente distribución:

 

Sectores  de ejercicio profesional

%

Salud y Seguridad Social (estatal)

16

Salud y Seguridad Social (estatal)

9

Justicia, policía, penitenciarias

(estatal)

3

Justicia, policía, penitenciarias

(estatal)

7

Otras instituciones públicas

3

Instituciones privadas     

1

Organizaciones no gubernamentales

18

Jubiladas/os

4

Fallecidas/os        

2

Se encuentran en el exterior del país

2

Total

100

         Fuente: Colegio de Trabajadores Sociales

 

Si bien, el Estado continúa siendo el mayor empleador de los profesionales en Trabajo Social (alrededor del 40%),  las reformas que ampliaron las  coberturas de salud, no han significado un mayor incremento de profesionales en Salud y el Seguro Social, precisamente por las lógicas de pérdida de la universalidad de la políticas y su restricción focalizada, desde la responsabilidad del Estado a los sectores pobres y su transferencia a nivel prefectural y municipal, que desplaza la atención de lo social de manera descentralizada.

 

Los fenómenos mencionados inciden, primero en la no contratación de nuevas profesionales, desde hace más de 5 años como mínimo no se incrementan los ítems para Trabajo social en las instituciones dependientes del Estado, precipitándose un proceso de desocupación de los Trabajadores sociales en el espacio público central;  y  segundo, que el Trabajador Social debe afrontar situaciones nuevas en la búsqueda de empleo, en un nuevo escenario laboral.

 

Los Trabajadores Sociales continúan cumpliendo funciones asistenciales y de promoción en áreas tradicionales,  que si bien permitieron la consolidación del quehacer profesional, no responden ya a la nueva dinámica de la cuestión social.  Por lo tanto el dilema se encuentra no sólo cuál es la principal fuente empleadora: Estado, ONG y privados, o la propia generación de empleo. Se trata además que en todos los casos las áreas de intervención fueron sustancialmente modificadas, demandando competencias específicas al desarrollo social, bajo un nuevo mapa social e institucional, que las visiones tradicionales no están teniendo la competencia de leerlas adecuadamente.

 

Uno de los hallazgos fundamentales es la no correspondencia entre las demandas del mercado y la formación profesional que presenta aún insuficiencias en cuanto a la formación de competencias. Cuando hablamos de las nuevas calificaciones que actualmente se demanda,  nos referimos a las dimensiones intelectuales y de comportamiento del  y la profesional de cumplir con los resultados que se espera de su intervención  en resolver problemas sociales; diseñar y operativizar políticas sociales; y promover procesos de desarrollo social.  Ello implica una serie de cambios respecto del tradicional abordaje de la formación académica profesional, hasta ahora más ligada al puesto de trabajo y a la formación institucional, que si bien han tenido “ciclos de innovación” no necesariamente conllevaron procesos de formación permanente, sino fueron entrenamientos o ajustes a la capacitación. 

 

En el caso de la Carrera de Trabajo Social se puede decir que los docentes efectúan ajustes a la capacitación a través de la revisión de sus programas y el mejoramiento del proceso de enseñanza aprendizaje, sin proporcionar al estudiante una formación en relación con las competencias que actualmente se demandan. Este extremo se puede evidenciar en algunos ejemplos de términos de referencia que sistemáticamente van expresados en los requerimientos de personal. La mayor parte de los requerimientos corresponden a Organizaciones No Gubernamentales sin fines de lucro, Proyectos de Protección Ambiental y Social, Programas de apoyo al sector de la Higiene y Salud de Base,  Proyectos de Desarrollo Democrático y Participación ciudadana, Organizaciones de Asistencia Técnica, etc.

 

 

 

 

CARGOS

PROFESIONAL

COMPETENCIAS

Facilitador de Procesos de Desarrollo Comunitario

Trabajador Social

Experiencia en desarrollo organizacional y participación comunitaria.

Temas de Género, Violencia intrafamiliar y Derechos Humanos.

Experiencia en capacitación, monitoreo y evaluación.

Trabajadora Social

Trabajador Social

Experiencia en trabajo con niños, niñas y adolescentes.

Conocimiento de legislación social

Coordinador programático y logístico

Ciencias Sociales: sociólogo, trabajador social y otros profesionales.

Experiencia en técnicas de facilitación y capacitación.

Conocimiento normativa municipal y procesos

Responsable operativo proyecto de Jóvenes

Ciencias Sociales: sociólogo, trabajador social y otros profesionales.

Conocimiento normativa municipal

Capacitación

Consultores

Ciencias Sociales

Desarrollo de sistemas gerenciales

Manejo de grupos en el ámbito local

Inspector social

Ciencias Sociales: sociólogo, trabajador social y otros profesionales.

Experiencia en conciliación de conflictos sociales.

Legislación social y ambiental

Profesional

Área social o salud

Marco lógico

Diseño y análisis de encuestas y estudios sociales

Especialista social

Ciencias sociales

Gestión socio ambiental. Ley del Medio Ambiente

Experiencia con poblaciones, organizaciones indígenas y campesinas

Encargado de Proyectos

Ciencias Sociales

Preparación, gestión y evaluación de proyectos.

Conocimiento de entidades financieras.

 

1. DEMANDA SOCIAL

 

El marco legal con la Ley de descentralización,  la Ley de Participación Popular y la profusa legislación social, junto a  los paradigmas del desarrollo sostenible, y la persistente pobreza,   reconocen como central la participación ciudadana, otorgando una dinámica donde el trabajo social es privilegiado. Se priorizan los proyectos sociales, la capacitación, el fortalecimiento de las organizaciones, la promoción y el monitoreo de proyectos de desarrollo. Los espacios de Defensorías y SEDEGES, en Municipios y Prefecturas, potencialmente podrían constituirse en nuevos puestos de trabajo.

 

El Sector Justicia,  donde por reformas de estructura y organización, posibilitaron nuevos espacios laborales para trabajadores sociales y otros recientes en el campo de los derechos humanos. Las organizaciones no gubernamentales, pese a tener actualmente  un numero masivo,  emplean sólo aproximadamente el 20% de las/os  profesionales, pero ha sido un sector  con demanda de profesionales de TS. Las iglesias (católica y otras) también  tienden a la contratación de trabajadoras/es sociales, especialmente cuando amplían sus actividades asistenciales.

 

El trabajo de consultoría independiente se ha ampliado, pero aún es mayor el volumen de trabajadores sociales que laboran para otros profesionales que constituyen los consultores principales, resultando de esto una situación de subocupación con las consiguientes consecuencias de inestabilidad laboral, ausencia de beneficios sociales e ingresos casi ínfimos. Esta paraprofesionalidad ha sido revertida en casos concretos por experiencias de trabajadores sociales competentes.

 

Según Encuesta[9] aplicada a 64 egresadas/os de Trabajo Social de la UMSA en las gestiones 2002-2003 (postulantes de defensa de Tesis y Trabajo Dirigido), se estableció que algo más del 30% ya se desempeñaban laboralmente como trabajadoras sociales pese a no contar con título.

 

Las instituciones donde trabajaban dichas egresadas, en orden de importancia eran: reparticiones municipales (30%, incluyendo Defensorías y guarderías PAN), instituciones estatales de salud (15%),  policlínicos de la Caja Nacional de Salud (10%), Penitenciarias y Policía (10%), Bienestar de personal en ministerios (10%), Organizaciones no gubernamentales (10%), Hogares dependientes de SEDEGES (5%), Bienestar de personal en instituciones privadas (5%) y organizaciones de Pequeña industria (5%).

 

La dimensión social y de acción colectiva de las organizaciones,  comunidades, municipios, como actores directos de los procesos de desarrollo, se presentan  como los ámbitos de mayor demanda, en cuanto están estrechamente vinculados con los elementos que hacen a la supervivencia humana desde la perspectiva de la búsqueda de soluciones no individuales, sino para colectividades. Es decir, la realidad exige que el modelo asistencial individual, vigente hasta hoy, sea transformado por un modelo de intervención social integral, en los niveles micro, meso y macro social..

 

Una investigación realizada sobre el mercado laboral para Trabajo Social arriba a dos importantes conclusiones: la primera que la profesión de Trabajo social, ha dejado de tener la exclusividad en el requerimiento tanto del Estado como de las instituciones privadas en las que se encuentran las organizaciones no gubernamentales y segundo: que las competencias se han modificado en torno a los requerimientos y exigencias de la construcción de parámetros como son la eficiencia, calidad y calidez de los servicios,  pero la intervención de Trabajo Social a partir de los procesos de participación social, la implementación  de los Proyectos de acción social y en general la intervención comunitaria, que tienen  modificaciones sustanciales.

 

El primer caso, obedece a que el trabajo social se ha expandido en su posibilidad de ser asumido por otros profesionales en un proceso de trasndisciplinariedad, quienes no cuentan siempre  con la formación necesaria en cuanto a las funciones específicas del Trabajo Social. Por otro lado, la desvalorización estigmatizada hacia la profesión,  restringe las visiones para que se demande explícitamente Trabajadores Sociales, por el desconocimiento de las funciones de Trabajo Social.

 

Como se podrá inferir, el mercado laboral para los Trabajadores Sociales ha sufrido cambios sustanciales, reiterando que la globalización nos exige competir con otros profesionales del área social que han incursionado al trabajo social, y  desarrollar nuevas capacidades. De no responder a este desafío corremos el riesgo de incrementar el número de profesionales desocupados.

 

Otra conclusión importante que se puede inferir,  es que el Estado interviene cada vez menos en la determinación de la necesidad de empleo y  de trabajo profesional en áreas que son de su competencia, ello significa que la formación académica en el Trabajo Social Individualizado y Familiar deberá estar orientada al mejoramiento continuo en cuanto a los parámetros de calidad y eficiencia en sectores vinculados con las Políticas de Protección Social.  Por otra parte profundizar de manera sustancial el mejoramiento de las capacidades y competencias en el área de Trabajo Social Comunitario, Gestión de Proyectos Sociales, Desarrollo Organizacional, Participación ciudadana, Gestión social municipal, Fortalecimiento institucional y organizacional, etc.   A ello obedece  el replanteamiento de las Prácticas Pre-profesionales,  retomando el desarrollo de habilidades, conocimientos y actitudes relacionados con el compromiso político y social con los sectores de la población que se han constituido en actores protagonistas de los cambios y propuestas de los últimos tiempos construyendo nuevos espacios profesionales. 

 

2. SUJETOS SOCIALES

 

Desde su creación la acción  profesional del trabajo social se halla dirigida a individuos, grupos y comunidades  afectados por problemas sociales, constituyéndose estos en sujetos sociales de nuestra intervención. Histórica y técnicamente estos sujetos sociales han recibido diferentes nominaciones, las mismas que tiene estrecha relación con el desarrollo teórico-metodológico de la disciplina. Inicialmente estos sujetos sociales fueron denominados sistema cliente, posteriormente  en la reconceptualizacion se llamaron unidades de intervención; hoy conocidos como sujetos sociales de intervención social. Existen otras acepciones como usuarios, beneficiarios, etc. con referencia a la administración y gestión  de los servicios sociales.

 

Los sujetos sociales objeto de nuestra intervención dependen del problema y área de intervención específica, pudiendo ser: niños, niñas, jóvenes, adultos, adultos mayores,  mujeres, grupos étnicos,  trabajadores del área rural y urbana; y  todos  los que se hallan estrechamente ligados a la vida social, en la que existen o potencialmente se pueden  construir  proyectos individuales, colectivos y societarios .

VI.  TRABAJO SOCIAL Y PERFIL PROFESIONAL

 

El Trabajo Social es una disciplina de las Ciencias Sociales que busca el conocimiento y la intervención social en el  problema social,  que no pueden ser entendidos sino en su profunda raigambre en  la realidad social, que le otorga un carácter situacional y multidimensional, en una  permanente tensión y  relación intrínseca con el bienestar social, expresándose como un campo  de conflicto y de contradicciones permanentes que impregnan la intervención social.

 

El conocimiento supone la explicación y comprensión del problema social en la vertiente de las necesidades sociales y en su contextualización en el ámbito de la reproducción social. La intervención social implica la acción profesional para prevenir, resolver y transformar situaciones específicas relativas al problema social; formular, incidir y operar científicamente en políticas sociales y ejercer  la gestión y la administración de los servicios sociales.

 

Como disciplina científica se fundamenta en un estatuto teórico y a sistemas normativos, valóricos y procedimentales que responden a una misión y fines sociales que permiten organizar la identidad profesional y las  funciones básicas y distintivas de quehacer profesional de acuerdo a la necesidad y demanda social.

 

Comprende funciones básicas que definen competencias y modelan el significado y alcance del ejercicio profesional, sobre cuya base se estructura el perfil profesional, el mismo que resulta una síntesis y la base de delineamiento de las múltiples formas y alternativas de intervención social en la dimensión macro,meso y micro social, como a nivel sectorial.

 

1.  TRABAJO SOCIAL Y LA CUESTIÓN SOCIAL

 

La cuestión social ha vuelto a asumir centralidad en el debate del desarrollo., sobre todo a partir de la constatación de los altos costos sociales de las políticas de ajuste estructural y de los límites del modelo neoliberal al considerar el crecimiento económico como instrumento distributivo y el mercado como único asignador de recursos. El desarrollo social es inconcebible sin una política económica que la active y viceversa. Esta ya por demás probado, que es evidente que se requieren recursos fiscales, estabilidad monetaria, crecimiento económico, pero no como un fin en si mismo, sino como parte de una estrategia global de desarrollo donde lo social ya no es algo marginal sino es parte de dicha estrategia.

 

Ya se han generalizado los cuestionamientos a las rigideces del modelo neoliberal, inclusive a partir de los mismos organismos internacionales,  y se vuelve a colocar en la mesa de debate el redimensionamiento de la cuestión social y el rol del Estado frente a la misma, ante los profundos desequilibrios sociales logrados por un énfasis en las políticas económicas y la subordinación de lo social. Se trataría de un nuevo abordaje de lo social otorgándole centralidad.

 

Se entiende por desarrollo social el ámbito de concurrencia de políticas públicas y privadas y de intervenciones institucionales dirigidas a crear condiciones para que las personas tengan las oportunidades, capacidades para vivir dignamente y se   generen las  condiciones de reproducción social para las personas, familias, grupos y comunidades. Esta concepción ampliamente difundida hace referencia a la calidad de vida, al acceso a bienes y servicios socialmente necesarios (nutrición, vivienda, educación, salud,  cultura, participación, etc.), y a la disposición de medios y dispositivos para el efectivo ejercicio de los derechos humanos. Para la existencia de un desarrollo social se requiere la concurrencia de procesos y factores productivos, distributivos, solidarios y culturales, en cuyo escenario interviene el Trabajador social..

 

 Lo social se encuentra asociado en general a la creación de condiciones, oportunidades, recursos para el desempeño de las capacidades humanas colectivas e individuales, que tienen un efecto directo en el bienestar social y se  materializa en las diversas prácticas, instituciones y regulaciones como sistemas de obligaciones recíprocas entre la familia, las redes de reciprocidad informales, instituciones más especializadas y la división social del trabajo. La aparición de lo social ha dado paso a la progresiva conformación de instituciones especializadas  que configuraron su carácter público a una disciplina especializada como es Trabajo Social.

 

2.    OBJETO DE LA PROFESIÓN

El objeto de intervención es parte de un proceso de construcción histórico-social que se genera en el desarrollo de la dinámica social, el mismo encuentra su constitución en la relación sujeto social – necesidad social - reproducción social como expresión particular de la cuestión social.

 

En este contexto se define como objeto de Trabajo Social, en el escenario de la realidad social, al Problema Social, que es entendido como toda situación que plantea obstáculos, impedimentos al desenvolvimiento social  de las personas, grupos sociales, comunidades, en el proceso de  lograr su bienestar social y de crear las condiciones para la reproducción social.

 

Surge en un contexto social determinado. Su generación, agudización, expansión e impacto, sólo es explicable y encuentra sentido en la realidad social en la que se desenvuelven los sujetos sociales en su cotidianeidad, y en la dimensión coyuntural y estructural, que da lugar a procesos sociales, relaciones sociales y situaciones sociales concretas que provocan diferentes grados de daño social.

 

El problema social surge y se manifiesta por relaciones multicausales y de ahí su multidimensionalidad. Las necesidades sociales insatisfechas constituyen una de las bases para su emergencia y  agudización con diversas y complejas manifestaciones psicosociales, socioeconómicas; socio políticas  con tramas que involucran  la dimensión personal, familiar, organizacional, institucional y societal.

 

En este marco se hace indispensable el conocimiento científico del problema social que afecta a las personas, familias, grupos, comunidades, organizaciones, instituciones y sociedad en general para contribuir a la prevención, solución y transformación de las situaciones sociales que lo producen, mantienen y/o reproducen con la finalidad del logro del Bienestar Social.

 

3.    OBJETIVO PROFESIONAL

Conocer, explicar científicamente y contribuir a la prevención y resolución del problema social que enfrentan los diferentes sectores de la población boliviana, en procura de la realización de sus necesidades para la consecución del Bienestar Social, orientando la acción profesional hacia aquellos sectores poblacionales que debido a las condiciones estructurales y coyunturales, confrontan con mayor agudeza los problemas sociales.

 

4.    PERFIL  Y COMPETENCIAS PROFESIONALES

El perfil profesional, como parte del conjunto disciplinario no es estático, porque en tanto disciplina se encuentra en constante apertura al enriquecimiento de su estatuto teórico, con el desarrollo de la capacidad de profundizar el conocimiento sobre el objeto  y expandir las alternativas de respuesta frente al mismo. La dinamicidad es parte intrínseca de la profesión y por tanto el perfil tiene una dimensión sociohistórica, como histórico científica.

 

La disciplina y por ende el perfil profesional se construye sobre la base del encargo social fundamental, el mismo que es complementado por la dinámica del mercado de trabajo profesional que se configura a partir de  demanda institucional y social. Contiene aquello en la dimensión de la situación presente pero lo trasciende por su misma contextualización societal y su dimensión esencial de historicidad. Una disciplina y su expresión en un perfil se organizan sobre bases constitutivas de orden societal e histórico, en sus múltiples dimensiones sociales, políticas, económicas, culturales, es parte de la necesidad del ordenamiento social y factor de aporte constructivo en el ámbito cognitivo y de respuestas sociales a la realidad con referencia, en nuestro caso  al problema social. Desde este enfoque no se basa en la demanda coyuntural del mercado, sino en la capacidad de proyección de las necesidades históricas de desarrollo social.

 

Normalmente el perfil profesional es comprendido y asumido como un conjunto de competencias y actividades que un profesional debe cumplir con arreglo a un sistema disciplinario que comprende un cuerpo de conocimientos, de procedimientos, de instrumentos, de destrezas, habilidades y de un código ético, conforme al cual se generan capacidades de desempeño profesional y expectativas sociales respecto a su cumplimiento.

4.1. Funciones Del Trabajador Social

Las funciones definidas para la formación académica y el ejercicio profesional son :

 

Asistencia social

Investigación social

Gestión social

Educación Social

Promoción social

Organización social

4.1.1. Asistencia Social

 

La Asistencia Social, siendo la función original, constitutiva del TS., ha sido representada socialmente en su concepción relativa a la beneficencia pública y privada, difundiéndose como esencia la “ayuda” a las personas, grupos y comunidades necesitadas, desde la perspectiva “asistencialista”, concepción que ha  derivado en la  prestación de servicios sociales a personas y grupos sociales afectados por problemas sociales específicos. No obstante, al sesgo asistencialista predominante hasta la actualidad,  y  a las posiciones discursivas que la niegan, se torna importante redefinir y reconceptualizar la asistencia social, como una de las funciones básicas y permanentes en TS.

 

La “prestación de servicios sociales”, es parte de un proceso mayor que engloba y abarca la asistencia social institucionalizada y de carácter profesional. La asistencia social es parte esencial de la respuesta social organizada, que en una nueva concepción, es la del proceso y mecanismo social a través del cual se posibilita: i) El servicio social organizado para la  atención a situaciones conflictivas emergentes que afectan psicológica, familiar, social, grupal, organizacional, comunalmente, etc. Retoma procesos importantes como el tratamiento y la rehabilitación social; ii) La distribución, con la finalidad de introducir mecanismos de racionalidad y equidad de la riqueza social generada a los sectores excluidos, los que tienen un acceso restringido o no lo tienen por las condiciones inequitativas de la distribución desigual.

 

La asistencia social profesional  es así un medio para crear las condiciones necesarias para el acceso y uso de bienes y servicios como parte de  derechos sociales elementales.

 

Se ubica como uno de los vehículos institucionalizados que posibilita el uso de recursos sociales, no sólo para paliar los problemas emergentes con carácter de urgencia, sino que incluye la dimensión de la asistencia social como derecho que restituye la dignidad social como factor fundamental para  apoyar los procesos de ruptura o reeencuentro personal o social, que permita la construccción, deconstruccción y reconstrucción de las identidades individuales y colectivas, amenazadas y desestructuradas, por la permanente violencia y agresión societal que provoca daño social.

4.1.2. La investigación

La investigación en Trabajo Social es esencialmente una investigación aplicada. Es una función asumida en tanto proceso que permite el acceso y producción de conocimientos relativos al objeto disciplinario.

 

La búsqueda, acceso y producción de conocimiento a través de la investigación social,  encuentra su sentido disciplinario en los fines de conformar un recurso  cognoscitivo y cognitivo para sustentar la intervención social profesional. Es decir, la investigación social en TS no busca exclusivamente conocimientos parciales, empíricos y de orden práctico para dar paso a  acciones concretas profesionales. Es definitivamente más que aquello.

 

La investigación es la función que permite el conocer, pero el conocer posible de lo diverso, y el conocer posible de lo trascendente por ello puede tener fines teóricos metodológicos, políticos y prácticos.   En todos estos campos el conocimiento se asume como proceso en construcción, para lograr la función básica de la investigación social y del conocimiento que es la explicación científica del problema social. Por tanto, es parte primaria y fundamento de todo el quehacer del TS.

         4.1.3. La Gestión social

La gestión social es comprendida, bajo la concepción predominantemente de la Administración, como una función que involucra todo el proceso administrativo: planificación, organización, dirección y control.

 

Los ámbitos de incidencia tienen que ver con: i) la administración de los servicios sociales; ii) la gestión de las políticas sociales;  y iii) la gestión social de procesos específicos por parte de organizaciones, comunidades y/o municipios. En los dos primeros casos se exige que le TS tenga el pleno dominio para su intervención profesional; en el tercer caso supone un proceso de transferencia y habilitación a los sectores sociales con los que interactúa para viabilizar una gestión social por parte de los mismos sujetos sociales en procesos de sus entornos específicos: gestión organizativa, gestión comunitaria, gestión social comunitaria, etc. 

 

Es importante relevar que la gestión social, si bien, se alimenta de la ciencia administrativa, recupera o intenta, por lo menos, recuperar tres dimensiones de trascendencia:

 

  •  
    •  
      • La dirección de los procesos

§         El control de los medios

§         La centralidad de lo social

Visto así, el TS. Interviene en la construcción y dirección, de las estrategias y en la selección de los recursos, asume un papel directo en la intervención del proceso y no como simple operador. Tienen el espacio complejo de desiciones  en diferentes ámbitos como en: la política social,  la planificación social,   los programas sociales,  proyectos sociales y   servicios sociales, todos ellos inmersos en las estructuras institucionales y sociales.

 

Es posible desarrollar la Gestión Social con niveles de relativa autonomía que permita el despliegue del proceso y el ejercicio de toma de desiciones  en el marco del poder institucional, o del poder parcial en un campo determinado institucional.

 

Esta nueva concepción define  el control social de los fines y medios, en el marco del reconocimiento de que son los sujetos sociales los que directamente pueden asumir y son los responsables de los procesos de desarrollo social.  Es decir no se concibe sólo como una función y proceso privativo del profesional, sino que emerge la necesidad de la transferencia técnica de la gestión social a los sujetos sociales.

 

La gestión social, vista desde esta perspectiva requiere de una dimensión política al incidir en sistemas de poder y de decisión e involucrar en diferentes niveles la participación en la gestión social del desarrollo.

4.1.4. La Educación Social

Es el proceso de enseñar y aprender en el que participan personas, grupos, familias, comunidades, organizaciones y otros, bajo modalidades activo participativos que partiendo de sus propias necesidades, expectativas,  experiencias y realidades, promueven procesos educativos que tienen incidencia directa en la conciencia y en el comportamiento de las personas con relación a asuntos y fines de interés social y fines colectivos.

 

La educación social tiene una perspectiva integradora que permite que la acción educativa relacione, bajo sistemas no formales, apropiados, innovadores, creativos y adecuados  a las realidades particulares de los sujetos de la educación. Los contenidos educativos son construidos de acuerdo a las necesidades, expectativas y  proyecciones  de desarrollo.

 

Es una función que implica procesos múltiples que se refieren al acceso, socialización y apropiación del conocimiento desarrollado en determinados ámbitos, por parte de los sujetos sociales. Supone procesos y funciones diversas entre las que se pueden destacar:

§         la información con fines de sensibilización

§         el análisis del conocimiento de la realidad con fines de problematización

§         la transferencia de conocimiento

§         el desarrollo de capacidades cognitivas y técnicas

§         los procesos de apropiación y recreación del conocimiento

§         el manejo del conocimiento transformador

§         la integración del saber y el poder

§         el potenciamiento de la capacidad de sujetos sociales

§         el desarrollo de las capacidades de opción, decisión y transformación social.

La educación social es siempre interactiva, involucra al TS y a sujetos sociales concretos, supone bases teóricas y metodológicas de proceso, y sólo encuentra su razón como educación social en el proceso de restitución y/o acceso al derecho de desarrollar la capacidad de ser social.

 

La educación social, en Trabajo Social, viabiliza la apropiación del conocimiento, la capacidad de producción de conocimiento, de decisión, de participación y transformación social por parte de los propios sujetos sociales. La educación social se alimenta y alimenta procesos de constitución y ejercicio de poder e influencia en entornos específicos en función de objetivos sociales determinados por organizaciones y comunidades específicas.

4.1.5. La Promoción social

La promoción social es el proceso mediante el cual se intenta  movilizar y tensionar las fuerzas sociales existentes en función de intereses y fines sociales específicos de beneficio para un conjunto social determinado a fin de lograr su participación en procesos sociales concretos.

Es un  vehículo movilizador  de fundamental importancia y requiere no sólo de conocimientos teóricos y técnicos específicos, sino de métodos y procedimientos técnicos especializados que permitan el acceso a los fines sociales.

Por otro lado, permite ingresar a una esfera sustantiva de los procesos sociales que es la construcción de las responsabilidades sociales y de consolidación consecuente de la participación, que rompe los esquemas paternalistas y de dependencia. Entendida de esta manera, esta concepción es contraria a la persuasión para la “compra de un servicio”, “la aceptación de un proyecto externo”, o la “aceptación acrítica a prácticas diversas” definidas e impuestas por que se privilegia la ejecución de programas y proyectos con fines en si mismos antes que los de la población.

La promoción social contribuye directamente a crear conciencia pública y capacidad de reconocimiento legitimado del problema en tanto público, para que los diferentes actores de la sociedad lo reconozcan como tal y asuman responsabilidad frente al mismo.

En tanto proceso y función, la finalidad última es la participación social y popular  para encarar el problema social en cuestión como los procesos de desarrollo social.

4.1.6. La organización social

Constituye el conjunto de procedimientos que permite nuclear y potenciar las acciones colectivas en función de intereses y fines sociales colectivos.

Contempla distintas modalidades de fortalecimiento organizacional de núcleos de base, que se orienta a una optima construcción de las relaciones intragrupales, comunales y/o institucionales que busca optimizar sus capacidades, no sólo de presencia sino de acción social y colectiva.

La organización permite la estructuración de la trama de relaciones internas para la consecución de determinados fines sociales colectivos, el potenciamiento de la responsabilidad social compartida, las bases cooperantes y solidarias que permite actuar al conjunto social en forma unitaria.

La organización social apoya en la  estructuración y consolidación de un cuerpo social sistematizado que garantice una participación social organizada en función de la consecución de los fines sociales compartidos. Supone el desarrollo de niveles de cohesión social que permita el despliegue de la participación con compromiso y sentido de pertenencia, es decir con un sentido de construcción colectiva en beneficio de ese conjunto social.

Esta función ha sido enfocada como el reclutamiento de personas y la distribución de responsabilidades para el funcionamiento de una actividad o proyecto afín. Este cercenamiento de sus posibilidades ha sido negadora de la visión política que le es inherente. Desde esta dimensión la organización social tiene una vertiente política que trasciende el manejo instrumental de “grupos”, para impulsar el desarrollo organizacional que fortalezca la acción colectiva.  

4.2.        Áreas de intervención profesional y competencias

Los y las trabajadores/as sociales trabajan para cumplir con las funciones de asistencia, investigación, organización, educación, gestión y promoción social en el ámbito público y privado, desde las siguientes dimensiones:

                                                              i.      Dimensión sectorial, para la formulación, incidencia y operacionalización de políticas sociales de salud, vivienda, educación, saneamiento básico, y de desarrollo social en general.

                                                             ii.      Dimensión metodológica:, con el trabajo social  individualizado y familiar; el trabajo social grupal -  organizacional; y  trabajo social  comunitario.

                                                           iii.      Desde los sujetos sociales, se trabaja con personas, familias, comunidades, municipios, organizaciones, instituciones.

                                                          iv.      Desde los niveles de la intervención, a través de los niveles macro, meso y micro.

El trabajador social esta capacitado para:

FUNCIONES

COMPETENCIAS

 Asistencia  Social

1.     Identifica y evalúa necesidades y demandas sociales de nivel individual y colectivo.

2.     Diseña  y aplica metodologías de intervención social para atención individualizada y familiar.

3.     Diseña e implementa normas y mecanismos que posibiliten  el acceso de la población a los servicios sociales.

4.     Realiza  orientación social y tratamientos sociales de diversa profundidad según situación problema.

5.     Desarrolla procesos de consejería, mediación, conciliación y asesoría social.

Educación social

1.     Planifica, organiza, ejecuta, dirige y evalúa actividades y/o procesos educativos de diversa profundidad, sobre problemáticas o distintos temas relacionados con lo social.

2.     Implementa procesos educativos a  nivel individual, familiar, grupal y/o comunitario.

3.     Informa y orienta a los sujetos sociales  respondiendo a sus intereses y  requerimientos.

4.     Facilita procesos reflexivos grupales y comunitarios

5.     Desarrolla procesos de esclarecimiento y análisis de situaciones conflictivas  y/o problemas individuales, familiares, comunitarios.

6.     Desarrolla procesos de capacitación de comunidades

7.     Elabora materiales educativos.

8.     Desempeña la docencia universitaria.

 

Gestión  Social

1.     Diseña, organiza, ejecuta, dirige, evalúa políticas sociales nacionales, departamentales, municipales e institucionales

2.     Diseña, organiza, ejecuta, dirige, evalúa, planes, programas y proyectos de desarrollo social.

3.     Administra  servicios sociales y  proyectos sociales institucionales.

4.     Supervisa unidades administrativas de Trabajo Social.

5.     Monitorea y controla la ejecución de programas y proyectos sociales

6.     5. Diseña y maneja sistemas de información, registro y seguimiento y evaluación

Investigación  Social

1.     Diseña proyectos de investigación social

2.     Formula y desarrolla investigaciones de tipo cualitativo y cuantitativo sobre problemáticas sociales de diversa extensión y profundidad.

3.     Identifica las necesidades y demandas sociales.

4.     Elabora diagnósticos sociales  individuales, grupales y comunitarios.

5.     Desarrolla procesos de sistematización de experiencias. 

6.     Difunde  los resultados de su labor investigativa.

Organización Social

1.     Diseño e implementación de procesos de organización y participación social

2.     Formación de líderes

3.     Formación de equipos

4.     Apoyo en la organización y reorganización de grupos y organizaciones de base

5.     Asesoría a grupos poblacionales en procesos de estructuración de demandas

6.     Evaluación y control de recursos y servicios sociales

7.     Facilita procesos de participación social

Promoción Social

1.     Diseña y desarrolla procesos de información y comunicación

2.     Diseña materiales comunicacionales

3.     Promueve procesos de comunicación e información

4.     Promueve procesos de movilización social

5.     Motiva a grupos y comunidades para su involucramiento en procesos sociales

6.     Desarrolla procesos de concienciación social entre los actores sociales

7.     Promueve articulaciones entre actores sociales

8.     Impulsa el agendamiento de problemas sociales en espacios de decisión e intervención comunitaria, municipal, regional y nacional.

9.     Promueve procesos de participación social

10.           Facilita procesos de involucramiento,  compromiso y responsabilidad  social en asuntos de interés colectivo.

11.           Diseña estrategias de acción social y colectiva en torno a objetivos comunes.

 



[1] Los seminarios contaron con la presencia del Dr. Carlos Montaño, investigador y autor de numerosos libros de Trabajo Social. El Dr. Mario Malagón tuvo bajo su responsabilidad la organización y conducción del Taller de Organización Curricular. 

 

[2] Según la metodología del NBI

[3] La  quinta parte de la población más rica del país concentra cerca del 60%, mientras que la quinta parte más pobre tienen acceso a menos del 2% del ingreso. Otros datos señalan que 5000 familias tienen acumulado 1700 millones de dólares en la banca comercial, en cambio 600 mil familias pobre viven con menos de 50 dólares mensuales.(INE, Superintendencia de Bancos)

[4] El salario mínimo esta establecido en 440 bs y cubre apenas el 52% de la canasta normativa alimentaria (CEDLA.2003)

[5] Se estima que la relación por cada médico es de 1346 personas,  de 4300 pacientes por enfermera y 1670   por cada auxiliar de enfermería. De los 327 municipios, aproximadamente el 25% no tiene personal calificado.

[6] Ministro de Economía de Venezuela, 1994

[7] El encargo social se encuentra constituido por las demandas sociales al Estado, cuyas respuestas de parte de éste, se ubican como las principales  áreas de intervención del Trabajo social y su desempeño teórico-metodológico , que en su devenir histórico ha ido construyendo respuestas que se expresan en su practica profesional concreta , a través de sus funciones diseñadas en el perfil profesional.  

 

 

[8] Se cuenta con un vacío de estudios e información  sistematizada sobre el  mercado de trabajo. la escasa información existente no corresponde a estudios que profundicen las actuales transformaciones, sus efectos y los desafíos para el Trabajo Social.

 

[9] Carrera de Trabajo Social. Encuesta aplicada  en 2003

Última actualización el Jueves, 11 de Febrero de 2010 23:08
 

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